Archivo Noviembre.2008

Ciudadanos propagandistas

Sospecho que casi todos lo hacen, pero sólo uno lo dice con tanta claridad. Vean lo que propone en su web el Partido de la Ciudadanía:

¿Quieres colaborar con nosotros? […] Los cibervoluntarios realizan activismo digital en foros, blogs, webs especiales y todos los medios multimedia. […] Un primer objetivo doble es difundir y convencer. Difundir las ideas que defiende C’s; convencer, creando estados de opinión favorables a estas ideas y, en última instancia, hacer que otros difundan y defiendan nuestras ideas. Un segundo objetivo es contrarrestar las ideas contrarias a C’s, mediante el uso de argumentos, datos, etc. Un tercer objetivo es difundir la actividad de C’s en todos los ámbitos, apoyando al mismo tiempo la expansión del partido.

Existe un grupo de coordinadores que se encargan de dirigir el activismo. Estos coordinadores seleccionan los objetivos y los comunican mediante correo electrónico a los activistas. Estos reciben, pues, cada día dos correos (normalmente por la mañana y por la tarde) con instrucciones dirigidas a votar o comentar noticias aparecidas en los medios de comunicación digitales. […]

Ussía

No pongo en duda la buena voluntad del alcalde de Madrid, pero hay una cuestión que me asalta insistentemente: ¿se hubieran cerrado ahora todas las salas de fiesta que no se cerraron en los últimos meses si el muerto no hubiera sido Álvaro Ussía? ¿Se hubiera precintado nada más y nada menos que La Riviera si el cadáver tuviese nombre árabe o tez morena?

Posiblemente estas preguntas estén fuera de lugar. Y sin embargo no puedo evitar que me ronden por la cabeza. ¿Por qué será?

Gravísima afrenta a la Constitución (¿no?)

Un millón y medio de familias viven en infraviviendas y más de 30.000 personas no tienen hogar en España, según Cáritas.

Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos.

Artículo 47 de la Constitución española

La última oportunidad de Izquierda Unida

Supongo que cuando se dice que Izquierda Unida es necesaria lo que en realidad se quiere sugerir es que no sólo es necesaria para los profesionales de la transformación social (qué oficio tan extraño) que de ella viven. Alguien más habrá de sentir esa necesidad. Podemos empezar por quienes no la perciben. En primer lugar, los denominados movimientos sociales; pero no por un alejamiento mutuo o de parte, sino porque sencillamente no existen más que en el imaginario mitológico de determinada izquierda. Tampoco parece que la clase obrera, si tal expresión significa aún algo, esté muy por la labor de apostar por quienes pierden más energía en oponerse a sí mismos que en articular y defender discursos políticos que denoten una cierta conciencia, pero también consciencia, del mundo en que vivimos y manifiesten por la vía de los hechos (eso significa: no sólo a través de las instituciones, pero fundamentalmente a través de ellas) una decidida voluntad de transformarlo.

Por lo que respecta al conjunto de los ciudadanos dispuestos a creer en una organización estatal como Izquierda Unida, pero que no terminan de creer en ella, cabría preguntarse por el papel que juegan los compañeros de viaje de IU en algunas federaciones, entre las que destaca por méritos propios la vasca. Y más: si en el Congreso de los Diputados se actúa como oposición a la oposición y fiel escudero de un gobierno del que no se forma parte y que pide a gritos más abucheos que aplausos, ¿cómo se convence al ciudadano para que no vote a quienes, al menos, garantizan que La Moncloa no será tomada al asalto por el Partido Popular?

Izquierda Unida es necesaria. No es una hipótesis de trabajo, sino una afirmación. Pero su existencia resultará satisfactoria para gran parte de la sociedad española, y en consecuencia posible, en la medida en que rectifique los errores cometidos en los últimos años sin incurrir en otros aún peores. Uno letal sería encerrarse tras un muro de dogmas impermeable a la realidad.

Patria o muerte

Ellos están haciendo todo lo posible para ganar la gobernación de Carabobo. El plan es ganar Carabobo, Miranda, Aragua, la alcaldía de Petare y Caracas, para luego el año que viene tumbar a Chávez. Les repito que el Chávez del 2002 quedó atrás. En el supuesto que la oligarquía que tome la gobernación de Carabobo, en ese supuesto el año que viene sería un año de guerra, ellos quieren tumbarme y no voy a permitir que me tumben, ustedes tienen el instrumento. […] Les hablo a la gente honesta de Carabobo, Mario Silva es la garantía de la paz y la oligarquía la garantía de la guerra, escojan ustedes el camino.

Si la oligarquía y el polluelo pitiyanqui golpista [en referencia al candidato de la oposición] regresan a la gobernación, a lo mejor voy a terminar sacando los tanques de la brigada blindada para defender al gobierno revolucionario y al pueblo de Carabobo. Patria o muerte es la consigna.

Hugo Chávez, representando el papel que le preparó la oposición.

Zapatero en Azores

No sé muy bien para qué se reúnen en Washington; dizque para “refundar el capitalismo”. En ese caso, ¿no sería más importante que estuvieran presentes las víctimas, es decir, los países del Tercer Mundo? ¿España? Bueno, vale, pero me parece mucho más urgente que las decisiones las tomen aquellos a quienes les afectan: Asia, Latinoamérica, África… ¿Por qué no reclama eso Zapatero, en lugar de patalear sólo por su propia silla? ¿No sería mejor denunciar las políticas del FMI y del BM y proponer otro orden económico internacional, en el cual lo de menos sería que España saliera en la foto? ¿Por qué narices considera usted obligado que esté presente España y no, por ejemplo, el Congo?

Aparte de las ganas de figurar y el patriotismo provinciano, lo que nos preguntamos (los cuatro menguados de siempre) es, en concreto, ¿por qué siente Zapatero una necesidad tan imperiosa de figurar entre los grandes? ¿Qué es eso tan importante que va a decir y que el mundo no puede pasarse sin escuchar? ¿Acaso va a revelar la fórmula mágica que sólo él conoce para conseguir la tasa de paro más baja de Europa, por ejemplo? ¿Tal vez entregará muestras de su bálsamo de Fierabrás para lograr el mejor sistema educativo que vieron los siglos? ¿Por qué es (para el universo mundo, no para él y nuestro orgullo patriótico) tan indispensable su presencia? […]

Rafael Reig, en Público.

Obama como enigma

Me sorprende tanto entusiasmo por la victoria de un negro en Estados Unidos. Es ciertamente llamativa la imagen que alguien esbozó al decir que los viejos esclavos serán quienes ahora gobiernen la Casa Blanca. El fin de la era Bush, que amenazaban con prolongar un agonizante McCain y una aterradora Palin, nos concede una tregua nerviosa. Incluso el vago discurso renovador de Obama puede instalarnos en una suerte de curiosidad fronteriza con la esperanza.

Pero el color de piel no constituye necesariamente una clase social ni tiene por qué guardar relación con una ideología. Ni siquiera en un país tradicionalmente racista como Estados Unidos. ¿Qué hará el presidente Obama con el sistema sanitario? ¿Qué con la fiscalidad, la educación, el empleo, las armas, la legislación antiterrorista y la pena de muerte? O, en lo que concierne al resto de la humanidad, ¿cuál será la política de EEUU en materia de derechos humanos? ¿Se cerrará Guantánamo para mantener operativos los otros centros de tortura esparcidos a lo largo y ancho del mundo? ¿Qué papel jugará Washington en Oriente Próximo y América Latina? ¿Se concretará la voluntad de diálogo manifestada por Obama en escenarios complejos como, por ejemplo, los disputados con Rusia? Y sobre el reparto de la riqueza, o sea, la hegemonía planetaria de la pobreza, ¿qué?

Nacho Escolar se pregunta cuánto tardará Obama en decepcionarnos. Yo más bien me pregunto si será capaz de ilusionarnos.

Coherencia nacionalista