Archivo Octubre.2008

Confesiones de una mantenida

Resulta sorprendente que una mantenida como Sofía de Grecia provoque a los ciudadanos que, con cierta magnanimidad, permiten a su familia vivir de acuerdo con la última voluntad del pequeño dictador y en abierta contradicción con el más elemental sentido de la democracia. Hay quienes pensamos que la cuestión republicana no es una prioridad inaplazable, pero ándense con ojo aquellos que crean que nuestra generosidad hacia los rescoldos del medievo carece de límites.

Se suicidó, pero ellos lo mataron

Arránquense los ojos

Braguetazo grande de España

Un fantasma recorre Europa

La vía madrileña al liberalismo

Esperanza Aguirre recorta gastos superfluos

El alma de la red