Archivo Junio.2008

Sueños de una noche de verano

El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ha solicitado a los ministerios de Interior y Defensa que identifiquen qué organismo puede determinar el número de personas que desaparecieron en España a partir del 17 de julio de 1936 como consecuencia del Alzamiento Nacional, la Guerra Civil y la posguerra que se desarrolló bajo el régimen franquista.

España jugando la final de la Eurocopa y Garzón investigando los crímenes perpetrados en su propio país. Que me despierten.

Trileros digitales

¿Tiene realmente tantos lectores Periodista Digital?

Qué revoltosos los chiquillos de don Federico. Alfonso Rojo ha atacado a papá y ahora lo pagará. Observen cómo Libertad Digital desmonta los trucos de trilero del ex de doña Ana Rosa Quintana.

Austeridad

Doña Esperanza Aguirre Gil de Biedma, condesa consorte de Murillo y Grande de España, ha decidido dar ejemplo de austeridad con la congelación de su escuálido salario de 100.743 euros. No sé yo si podrá llegar a fin de mes.

¿Quién se cisca en los Derechos Humanos?

El Parlamento europeo ha aprobado hoy una norma que permite repatriar sin su familia a los niños indocumentados y retener al resto de “sin papeles” en pequeños limbos guantanameros durante 18 meses. Tomen nota de quién ha votado a favor y actúen en consecuencia en las próximas elecciones europeas:

La delegación socialista española en el Parlamento europeo votó a favor de la directiva de retorno de inmigrantes en situación irregular. […] Junto a los miembros del PSOE votaron a favor un puñado de socialistas alemanes y la mayoría de los parlamentarios de los grupos Popular, Liberal y de la Unión por la Europa de las Naciones. […] En contra, votaron en bloque Los Verdes y la Izquierda Unitaria, junto a la mayoría de los socialistas y algunos eurodiputados de otras formaciones.

¿Qué europeísmo?

¿No sería más sencillo que el Gobierno disolviera al pueblo y eligiera otro nuevo?
Bertolt Brecht (1953)

[…] Es difícil saber qué tendría que ocurrir para que las clases dirigentes europeas admitieran la profunda desafección que el proceso de integración está generando como producto de su persistente deriva antidemocrática y antisocial. Por lo pronto, su primera reacción ante el resultado irlandés no ha sido proponer el retiro de la Directiva sobre el tiempo de trabajo, un mayor control de los paraísos fiscales, el impulso de una armonización al alza de los estándares normativos sociales y ambientales o la apertura de un auténtico proceso de democratización que supusiera, como mínimo, la elección de una asamblea constituyente con capacidad para discutir en serio las políticas hoy en curso. Por el contrario, lo que se ha producido es la escenificación, sin rubores, del mismo sonsonete machacón de siempre: hay que olvidarse de las urnas y seguir con las ratificaciones como si nada. […]

Sigue en Público

Los irlandeses han votado mal

¿A quién se le ocurre someter a referéndum el Tratado de Lisboa? Miren que se advirtió sobre los riesgos de la democracia. El “no” a la Constitución europea por parte de un par de países inmaduros (uno de ellos Francia) debía haber puesto sobre aviso a los políticos y habernos evitado a todos el bochornoso trance de ver cómo se pasaba por las urnas nuestro futuro. Los gobiernos responsables nos liberaron de esa incómoda carga de decisión aprobando el Tratado de Lisboa (la misma constitución rechazada meses atrás, pero travestida) por vía parlamentaria. Sin embargo, Irlanda no podía. Y los irlandeses, un tanto obtusos por naturaleza, han votado mal.

El diario El País lo tiene muy claro:

Otra de las opciones, quizá más viable, es que Irlanda repita la votación en unos meses, tiempo en el que el Gobierno de Brian Cowen tendría que hacer una extensa labor pedagógica para que sus ciudadanos den su visto bueno a un texto que hoy por hoy no entienden.

El problema, ya vemos, es que los irlandeses no saben leer y mucho menos votar. ¡Qué capacidad de análisis! ¿Eso es todo lo que tienen que decir los popes de la construcción europea? Tal vez el problema sea otro. Íñigo Sáenz de Ugarte menciona iniciativas inasumibles por los ciudadanos como la semanal laboral de 65 horas (un recién nacido que, no obstante, tiene un precedente muy directo en la directiva Bolkestein) y los mecanismos radicalmente antidemocráticos que rigen la Unión Europea y que impiden un control efectivo sobre sus instituciones. Las razones de los irlandeses, en todo caso, son complejas y resulta de un simplismo atroz atribuir la derrota del Tratado a la demagogia de la extrema izquierda y de la extrema derecha, como ya se están apresurando a hacer algunos dirigentes políticos.

De todas las reacciones oficiales que he leído, sólo me parece algo atinada la de Joe Higgings, líder del Partido Socialista irlandés:

El resultado no es desastroso, como nos quieren hacer creer. De hecho, podría servir para unir a los trabajadores europeos que sufren las políticas neoliberales de la Unión Europea en términos de privatización de servicios, ataques a sus pensiones y al concepto de un trabajo y salario dignos.

No conviene olvidar que el grueso de la oposición a la Constitución europea y al Tratado de Lisboa no procedía ni procede de posturas antieuropeas, sino de planteamientos firmemente europeístas pero ajenos al modelo neoliberal que se intenta imponer desde Bruselas.

La banca siempre gana

Doña Bibiana y los Monty Python

Tomen este vídeo como un sincero a la par que contundente alegato contra el machismo que hoy se burla de las admirables innovaciones lingüísticas de doña Bibiana Aído. Y comprueben cómo ya en épocas remotas se reivindicaban nuevos modelos de masculinidad. Stan fue un adelantado a su tiempo.

Viaje al siglo XIX

La ampliación de la jornada laboral hasta un máximo de 65 horas semanales se ha aprobado en Bruselas sin ningún voto en contra. ¿Quién iba a oponerse a lo que según la Comisión Europea es “un paso adelante para los trabajadores”? Nuestro gobierno, desde luego, no. Cáiganse del guindo.

10 de junio de 2003

Cada vez que veo en televisión a Esperanza Aguirre me viene a la cabeza la imagen de Tamayo y Sáez. No lo puedo evitar. La privatización de la sanidad y de la educación por parte de la Comunidad de Madrid no es un lema partidario, sino una realidad que nos está llevando al fin de la universalidad del derecho a la salud y a la creación de redes escolares de primera y de segunda (la concertada, con barreras de entrada que impiden el acceso a los niños inmigrantes o de procedencia humilde; la pública, entendida como contenedor de todos aquellos sectores sociales sin recursos para estudiar en otro lugar). Y ese desmantelamiento brutal de los servicios públicos más básicos, que no puede sino generar con el paso del tiempo una brecha social de magnitudes muy preocupantes, tiene su origen en una fecha: el 10 de junio de 2003.

Hoy conocemos los vínculos directos o indirectos de Tamayo y Sáez con varios constructores de la Comunidad de Madrid, con Ricardo Romero de Tejada (secretario general del Partido Popular de Madrid en el momento del golpe) y con Julio Ariza (ex diputado del Partido Popular y presidente del grupo mediático Intereconomía). Las redes establecidas entre todos ellos, que garantizaron escoltas y alojamiento a los tránsfugas desde el mismo instante de la deserción, nunca fueron investigadas en profundidad por la justicia, que por mediación del entonces Fiscal General del Estado, Jesús Cardenal, optó por mirar hacia otra parte.

Hoy sabemos, en consecuencia, que había quien estaba dispuesto a hacer todo lo posible por evitar un gobierno de coalición entre PSOE e Izquierda Unida en la Comunidad de Madrid; que no era posible extender los servicios públicos ni acabar con el oprobioso negocio inmobiliario que negaba, y niega, el derecho constitucional a una vivienda digna a la totalidad de los ciudadanos.

Hoy, cinco años después de la infamia, vemos horrorizados las consecuencias sociales del mayor golpe contra la democracia desde 1978, a excepción de la fracasada intentona de Tejero. La izquierda ganó en las urnas y perdió en los despachos. Esperanza Aguirre, síntesis moral y política de Tamayo y Sáez, representa el triunfo de quienes nunca son derrotados. Ni lo serán.

Lo diga Agamenón o su porquero

Los biocombustibles, publicitados como una forma de reducir las emisiones de dióxido de carbono, han sido una de las causas del aumento en el precio de diversos productos agrícolas, dado que una parte creciente del terreno cultivable se está dedicando no a producir comida sino etanol con el que alimentar los depósitos de los coches. Los gobiernos occidentales, siempre dispuestos a acariciar el lomo de sus lobbys agrícolas […], han subvencionado y continúan promocionando esta absurda moda de cultivar alimento para quemarlo luego en los motores.

Editorial de Libertad Digital. Aunque sea por error, y seguro que es por error, los asalariados de la trola han roto su histórica tradición de ocupar con sandeces y mentiras el espacio de la verdad. El resto del artículo es la clásica basura liberalpinochetista, pero ese fragmento se refiere a un hecho cierto sobre el que se hace necesaria una reflexión colectiva.

En manos de los camisas negras

Alternativa Española, partido fascista vinculado al entorno de Blas Piñar, accederá a historiales clínicos, nombres, apellidos y direcciones de mujeres que abortaron en una clínica de Madrid. Las víctimas de este atropello a su intimidad y quién sabe si a su integridad física saben hoy el nombre del responsable: José Sierra. Es juez.

Por la sanidad pública

Si usted no es un miserable que desea que la vida y la muerte coticen en bolsa, si usted no quiere que la salud de sus hijos dependa de sus recursos económicos, si usted cree que en la gestión de los servicios sanitarios deben primar criterios humanos y no mercantiles y si, en fin, usted no es doña Esperanza Aguirre, haga el favor de firmar aquí.