Archivo Mayo.2008

Europa avanza retrocediendo

[…] El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, anunció que se estaba planteando una reforma de la Ley de Extranjería que incorporará algunos de los elementos de la polémica directiva que se están discutiendo actualmente en Europa y que esperan aprobar en junio; aún no sabemos cuáles.

Lo que sí sabemos es la valoración que hizo el ministro de una directiva que atenta gravemente contra los derechos humanos y se salta a la torera las más mínimas garantías jurídicas que rigen –o deberían regir- para cualquier persona en nuestra civilizada Europa. Y es que, en su opinión, dicha directiva “se puede ver como un retroceso o como un grave problema (…) pero es un avance en la armonización de las políticas europeas”.

Magnífica declaración, ministro: Europa avanza retrocediendo. Retrocediendo en derechos, retrocediendo en garantías, retrocediendo en humanidad. Eso sí, de forma armónica. Un gran avance colectivo, sí señor.

Alberto Montero, en su blog.

Qué mal está el mundo, según TVE

La 1 de TVE ha dedicado en su Telediario de las tres una pieza de casi dos minutos al informe anual de Amnistía Internacional. Asesinatos en Myanmar, torturas en Guantánamo, racismo en Sudáfrica, ejecuciones en China, persecución sexual en Irán y miles de violaciones de los derechos humanos en el resto del globo. España bien, gracias. Aquí sólo tenemos a ETA y a los machistas que acaban con la vida de sus parejas. Nuestras instituciones libres de pecado. Qué mal está el mundo, qué falta de civilización allende nuestras fronteras. Pero la realidad es tozuda, y si uno lee por casualidad el teletipo de EFE se enterará de lo que realmente denuncia Amnistía: una de las principales amenazas para los derechos humanos en España, además de ETA y de los acosadores, es la práctica no sistemática pero sí habitual de abusos y malos tratos por parte de las Fuerzas de Seguridad del Estado.

Mañana saldrá Rubalcaba negándolo, la semana que viene algún juez decidirá no investigar la denuncia de un inmigrante maltratado y el mes que viene el Consejo de Ministros indultará a los policías condenados en firme por abusos o torturas, como vienen haciendo todos y cada uno de los gobiernos desde la Transición. Pero no alberguen la más mínima duda: aquí no pasa nada.

No es el momento

No es el momento de hacer una ley de plazos para situar el aborto en el terreno de lo racional. No es el momento de debatir la aprobación de la eutanasia para acabar con la insufrible agonía de miles de enfermos que ya no tienen ganas de vivir ni recursos para morir. No es el momento de denunciar los acuerdos preconstitucionales con el Vaticano ni de revisar los privilegios que la Iglesia heredó de la dictadura. Y hoy me entero de que tampoco es el momento de retirar los símbolos religiosos de sólo una parte de los españoles en los actos de toma de posesión de cargos públicos.

Dice Ramón Jáuregui que el PSOE no quiere “producir tensiones o rupturas innecesarias” ni impulsar leyes “prohibicionistas” (leyes prohibicionistas de entrada no, que diría aquél, y me temo que de salida tampoco si hablamos de aborto, eutanasia, drogas o prostitución).

Quizá quepa preguntarse si no es el momento de poner en manos de profesionales ese pánico atroz que embarga a los dirigentes socialistas al ver una sotana. Parece algo patológico.

El caballo resucita

No es cosa de los 80 ni de suburbios de ciudades obreras británicas. Hasta 90 personas murieron en la ciudad de Barcelona el pasado año por sobredosis de heroína, lo que convierte a esta droga en la primera causa de muerte en hombres de entre 15 y 40 años. […] Este opiáceo ha superado en mortalidad en la capital catalana a otros factores tradicionalmente dominantes, como los accidentes de tráfico.

Noticia completa

Paro cardíaco

Periodismo de voceros

Una cámara, algunos actores y una página web han bastado para intoxicar a prácticamente todas las televisiones nacionales y autonómicas, a varios diarios digitales, a Europa Press y a la Cadena SER. Si con tan poco han caído tantos no quiero ni imaginar qué trolas colarán los estados, empresas y organizaciones que disponen de más tiempo y recursos para elaborarlas.

Líbano

Los lectores de El País entrevistaron el pasado viernes a Maruja Torres, una de las periodistas que mejor conoce la realidad libanesa. Les recomiendo que lean sus reflexiones.

Salvador Sostres y el monstruo de Amstetten

El payaso siempre regresa al circo. Y Salvador Sostres, ex bufón de Crónicas Marcianas, tiene la periódica necesidad de salir al centro de la carpa nacionalista y hacer reír a los niños. Recordarán que hace unos meses apareció en escena acompañado por Enric Vila y Joan Oliver (quienes no conozcan la lengua catalana que se vuelvan a su mierda de países con su mierda de gente; los españoles son chorizos por el hecho de ser españoles; Cataluña no existe como país porque no fue capaz de matar a suficientes extranjeros). Ahora, como todos los grandes de la farándula, reaparece solo.

No es que sus lecciones históricas o sus sutiles metáforas les vayan a ilustrar excesivamente, pero nunca es mal momento para entretenerse con las ocurrencias de Sostres (yo diría que intenta superar en idiocia y cretinismo a nuestro otro gran showman nacionalista, José María Aznar López, pero no estoy seguro de que lo pueda conseguir).

Decía don Salvador el pasado 2 de mayo en su columna del diario Avui que Andorra “es un país tan limpio y tan saludable” porque “la lengua oficial es el catalán y no hay derecho de huelga ni de manifestación” y porque, en definitiva, “no hay españoles y los comunistas tienen prohibidos sus penosos espectáculos”. Seguramente el gag no cosechó las risas esperadas, así que Sostres volvió a la carga el 8 de mayo con un número mucho más elaborado, ¡dónde va a parar!, que le permitió adentrarse en dos apasionantes mundos: el de la metáfora y el de la divulgación histórica. Les muestro un fragmento:

Cataluña somos la niña secuestrada y violada: hace 300 años que nos ocupáis y han sido continuos los intentos de genocidio político, cultural y propiamente físico, además de los expolios y saqueos. Sois nuestro monstruo tal como Fritzl lo ha sido para su hija. […] Es así como nos sentimos los catalanes: privados de libertad, secuestrados, violados en nuestra condición de contribuyentes y de ciudadanos. […] Queremos la libertad. Es nuestra y nos la robasteis. Lo que no se le puede hacer a una niña, no se le debería poder hacer a un pueblo. Es cierto que algunos catalanes se conforman con ración doble de plátanos o de revistas, tal como los niños que nacieron de aquellas violaciones es probable que no clamen libertad porque nunca han sido libres y lo que tienen es miedo. Fritzl explicado a los españoles podría ser una metáfora de lo que ellos representan contra nuestra nación.

Telemadrid

Dice Libertad Martínez que Telemadrid era un servicio público que Esperanza Aguirre está destrozando. ¡Ojalá sólo la radiotelevisión pública estuviera sentenciada a muerte en nuestra región! Es lo público, en su conjunto, lo que el Partido Popular está destruyendo. Y Telemadrid únicamente es un apéndice de lo público que, mientras dure, seguirá sirviendo de artefacto propagandístico para consumar el desmantelamiento de los restos del Estado del Bienestar que nos quedan después de casi década y media de gobiernos derechistas.

Pero no me desvíen de lo que quería contarles. Los comisarios políticos de Telemadrid no dan tregua, y según explica un trabajador de la cadena en el blog de don Ricardo su última víctima ha sido Madrid Directo, histórico programa de la casa que durante años ha resistido heroicamente el asedio de la dirección. Les recomiendo que lean su denuncia. Y si luego quieren quemar algún edificio de la Ciudad de la Imagen o la mismísima Casa de Correos ya es cosa suya.

¿Dónde están los sindicatos?

Sorprende que no haya más conflictividad social cuando seis de cada diez españoles (siete de cada diez en comunidades como Extremadura) cobran menos de 1.000 euros al mes mientras se airea por los medios que Zaplana cobrará entre 600.000 euros y un millón al año. ¿Y qué pueden decir los sindicatos? Pues nada, como es natural. Nada, porque como muy sensatamente afirmó Bono los socialistas ya han abandonado el odio de clase (argumentum ad logicam, don José). Nada, porque salta a la vista que se trata de una cuestión de productividad. Nada, porque según explicó Caldera un mileurista puede vivir con relativa comodidad. Y nada, en fin, porque nunca dicen nada. Ni siquiera cuando Solbes celebraba los beneficios récord de las grandes empresas exigiendo moderación salarial. Para los trabajadores, claro.

Los otros

En la madrugada del 28 de abril, militares de la Armada marroquí avistaron la lancha hinchable en la que viajaban él, su mujer y su hija, junto a otros 70 inmigrantes que intentaban alcanzar la costa española, y la pincharon con un cuchillo.

Me impulsé hacia afuera, vi un trozo de la goma de la zodiac y así fue como pude huir, pero mi niña, mi pequeña de tres años murió. Acababa de cumplir tres años. El bebé no podía nadar, se ahogó y murió. Mi esposa también murió y ahora estoy solo.

Al llegar a España fue expulsado y enviado de regreso a Nigeria.

Ahora que la Unión Europea discute sobre los meses que pueden pasar detenidos, retenidos o secuestrados los sin papeles en nuestros pequeños limbos guantanameros, conviene recordar quiénes son esas personas a las que, desposeídas de derechos y deberes, queremos esconder bajo la alfombra.

La SGAE demanda a Público

Los piratas de la SGAE, no contentos con el privilegio de ser la mayor mafia legal de este país, están crecidos […] y han demandado al diario ‘Público’. […] Pretenden callar la boca a la opinión ciudadana. Eso, o que Público pague los 30.000 euros que piden por lo mal que deben pasarlo cuando observan a la gente usar la libertad de expresión.

La SGAE no tolera la crítica. Ellos pueden hacer lo que les dé la gana. Los demás sólo estamos para pagar y obedecer. Están acostumbrados. Ningún gobierno ha puesto coto a sus desmanes ni ha ejercido un adecuado control de sus cuentas y actividades como indica la ley.

Pau Llop y Juan Varela comentan la noticia.

El drama en directo

Viñeta JRMora.com

Los mismos traficantes de miseria que nos ofrecieron en directo la muerte de Carmina Ordóñez nos relatan estos días el minuto a minuto del ocaso personal de Andrés Pajares, convertido ya en un juguete roto más para disfrute de los televidentes. Ayer, entre juicios sumarísimos a familiares y amigos del enfermo, una joven reportera sonrió mirando a cámara y dijo: “Les contaremos todos los detalles de la última crisis de Pajares después de la publicidad”.

The show must go on.

Mayo

No sé si es peor que celebremos el mayo de las cadenas o que no podamos celebrar el mayo de la libertad. ¡Quién fuera francés!

La tragedia del 1 de mayo

El problema no es que la izquierda en el poder ni sea izquierda ni controle el poder. Tampoco que los sindicatos mayoritarios se hayan entregado con gusto a los antojos de una patronal que año tras año tiene más que celebrar, frente a unos trabajadores que mayo tras mayo tienen menos que perder. Es cierto que la crisis en ciernes que amenaza con llevarse por delante nuestro raquítico Estado del Bienestar resulta preocupante. Pero siendo todo ello muy grave, no deja de ser coyuntural y reversible; en peores plazas hemos toreado. La verdadera tragedia es que mientras esto ocurre los asalariados sólo pisan el asfalto de la calle para montarse en el coche e irse de vacaciones, no en pocas ocasiones gracias a un préstamo bancario. Conozco a personas que en estas circunstancias llamarían idiotas a los trabajadores, y también a quienes derivarían toda culpa en la alienación generada por el sistema.

Si, en efecto, el problema es la estupidez de la gente, tenemos dos opciones: renunciar a la transformación social e irnos a tomar unas copas; o volver a entrar en la caverna de Platón a sacar por la fuerza a quienes ahí habitan, con las consecuencias para uno mismo que el propio Platón avanzaba o, peor aún, con los nefastos efectos ya juzgados por la Historia de aquellos regímenes infernales impuestos por la vanguardia a quienes eran objeto de su mesianismo revolucionario.

Si, por el contrario, el pasotismo social es sólo consecuencia de un sistema alienador que lleva al trabajador a consumir y a ser un simple engranaje del capitalismo más salvaje, incluso a costa de su propia humanidad, no queda más que una salida: destruir el sistema. Bien. Primero: ¿quién está dispuesto a eso? Segundo: ¿aun en contra de los deseos del precariado? Tercero: ¿qué medios aceptaríamos emplear? Y cuarto: ¿para construir qué?

Posiblemente la gente no sea tan imbécil como algunos se empeñan en asegurar ni el sistema, como un ente dotado de vida e inteligencia propias, sea capaz de construir una reproducción de Matrix en la Tierra, como otros dicen creer. Quizá el problema tenga que ver con que nuestro contexto social, político y económico es radicalmente distinto al de finales del siglo XIX, pese a que ciertos sectores de la izquierda comunista aún no se hayan percatado. No descarten las vanguardias proletarias que parte del fracaso de la izquierda como proyecto social pero también como proyecto partidario en la Europa de hoy sea responsabilidad de la propia izquierda organizada, ayuna de referentes intelectuales y lastrada por modelos ineficaces e indeseables que difícilmente podrían a estas alturas considerarse de izquierdas.

Ha llegado la hora -por enésima vez- de sentarnos, diagnosticar los problemas de la sociedad global, que es la nuestra, y articular alternativas no necesariamente ya formuladas para construir un discurso político capaz de implicar al resto de ciudadanos en la transformación de un planeta que, en mi humilde opinión, produce repugnancia.

El maltrato y la teoría del entorno

Que decenas de mujeres son asesinadas por sus parejas cada año y miles son maltratadas es algo conocido por todos. Pocos temas hay que en los últimos años hayan merecido más atención informativa y hayan despertado más sensibilidad ciudadana, y no es para menos, pues supone un fracaso social que nos concierne a todos. Lo que no sabíamos es que además existe una gran conspiración contra las mujeres, contra todas por el solo hecho de serlo, pero especialmente contra las maltratadas. Y que en esa conspiración participan no sólo los maltratadores, sino también muchos hombres en calidad de cómplices o encubridores, pero también medios de comunicación machistas, jueces y fiscales prevaricadores, y hasta el Gobierno y el poder legislativo, que con sus reformas dan cobertura legal a esa monstruosa campaña.

Gracias al artículo de Lidia Falcón (Malos tiempos para las mujeres, Público, 26 de abril) conocemos la existencia de ese complot misógino, y podemos señalar a sus ideólogos y ejecutores, y a sus numerosos partícipes. Y para mi sorpresa, y la de muchos hombres y mujeres, me he enterado de que yo mismo soy cómplice de esa conspiración. Según Falcón, quienes cuestionamos determinadas reformas legislativas estamos a favor de que las mujeres sean maltratadas, asesinadas, discriminadas laboralmente o calumniadas. De la misma forma, quienes estamos a favor de la custodia compartida en realidad estamos defendiendo, con la boca pequeña, a los maltratadores de niños y mujeres, y hasta a los pederastas que asesinan niñas, si no he entendido mal el artículo. […]

Isaac Rosa, en Público.