La baronesa ociosa (valga la redundancia)
Es un personaje que me fascina. Vestida de Dior y encadenada a los árboles del Paseo del Prado. “¡No a la tala! ¡No a la tala!” ¿A qué tala, señora mía? ¿Cuántos árboles desaparecerán con el proyecto tal y como está aprobado, por cierto, con el apoyo de todos los grupos políticos madrileños? ¿Se refiere a la reforma que hará del eje Prado-Recoletos una zona fundamentalmente peatonal y verde? ¿A la que ensanchará la acera de su museo (donde pronto habrá árboles) y reducirá el tráfico privado en la zona? Lo peor no es que la baronesa Thyssen adopte esta pose pseudoecologista, que me llena de emoción, sino que ciertos sectores de la izquierda se apunten a la primera causa verde que ven pasar por la calle.
Ayer escuché un argumento que me estremeció: “Es que se hace por el turismo y resulta increíble que los que os decís de izquierdas lo apoyéis”. Bueno, en primer lugar, yo no sé si se hace por el turismo. Pero si así fuera, ¿qué? ¿Cuál es el problema? ¿No es el turismo una industria más que genera empleo? ¿O es que es acaso una industria especialmente nociva? Y déjenme que siga haciendo méritos para que alguien me retire el carné de pureza revolucionaria: las cosas son buenas o malas por sí mismas, no por la identidad de sus defensores ni por el carácter de sus motivaciones. ¿Es buena o mala la reforma? No lo sé, pero sí les puedo decir algo: reducirá el tránsito de vehículos privados por la zona, ampliará los espacios para los peatones y para el esparcimiento de los vecinos y creará un verdadero eje cultural cohesionado en el centro de Madrid. Es cierto que puede generar problemas de movilidad norte-sur, pero créanme si les digo que este inconveniente no figura en ninguno de los argumentarios ecologistas, pese a ser probablemente el que más afecte a los ciudadanos que cada mañana deben ir a trabajar.
Ahora doña Carmen se va a Barcelona a gritar su no a la tala. No sé si allí la baronesa tendrá o no motivos para sus soflamas demagogas, pero yo en principio me las tomaría con cautela.
























