Archivo Febrero.2008

No necesitamos ese debate

Ni en televisión, ni en Internet. Ni en TVE, ni en Antena 3. Ni con señal abierta, ni con señal cerrada. ¿Por qué? Hugo Martínez Abarca lo explica perfectamente. Y sobre el papelón de RTVE en la inminente campaña electoral, tampoco se pierdan la reflexión de Juan Varela.

Yo, nacionalista (versión original)

El ensayista y periodista catalán Enric Vila, hagiógrafo del ex presidente de ERC Heribert Barrera, escribió en su blog hace unos días:

[Que los inmigrantes que desconocen la lengua catalana] se vuelvan a su mierda de países, con su mierda de gente. […] ¿Por qué tiene que ser una discriminación racista y horrible exigir un poco de catalán? Yo creo que, por el contrario, lo que es racista y xenófobo es no preocuparse de este punto. Y que habría que empezar a pedir hojas de reclamaciones y denunciar a toda esta pandilla de comerciantes hijos de puta que, por ganar dos duros de más, contribuyen a mantener el intento de genocidio cultural al que nos resistimos desde hace tantos años.

Salvador Sostres, articulista del diario Avui que aún permanece encasillado en su papel de payaso de Crónicas Marcianas, recogió el guante de su compatriota inmediatamente, dirigiéndose como sigue a los andaluces:

Los que os moríais de hambre erais vosotros, desgraciados. Y por esto dejasteis vuestra tierra y vinisteis aquí, a que os diéramos de comer. […] Si tan profesor eras en tu país, ya puedes volver. A mí no me estorbáis, en serio, y bienvenidos seáis y que la vida os dé un largo camino. Pero, claro, hay unas normas: y las normas son tan simples como el agradecimiento, y por tanto, la mínima educación de aprender nuestra lengua, para que, además de pagarte la escuela y los medicamentos, no tengamos que hablar en extranjero para que nos entiendas cuando te ordenamos un café o que friegues los platos. No es tanto pedir, me parece. No es tanto pedir. ¿O es que quieres que funcionemos todos como tú funcionabas, y que nos muramos todos de hambre como a ti te pasaba?

Entretanto apareció el ex director de TV3, Joan Oliver, para aclarar un extremo sobre los españoles:

Los españoles son españoles, y son chorizos por el hecho de ser españoles, desde mi humilde punto de vista.

Y Enric Vila, seguramente arrepentido ya de las palabras gruesas y los discursos incendiarios, decidió zanjar la cuestión explicando algo de Historia a la inmigrante destinataria de sus palabras:

Los catalanes tenemos de (sic) asumir que hemos perdido todas las guerras, que a diferencia de los castellanos no hemos matado suficientes extranjeros y que ahora ya es tarde. […] Además, señorita dependienta que no entiende catalán, reconozco que más mierda de país es el mío que ni tan sólo existe porque no fue capaz de matar suficientes extranjeros. Los castellanos lo hicieron mucho mejor, por eso usted habla la lengua de los madrileños y no la de su tribu.

Para los no cinéfilos, debo aclarar que esta película no es más que una adaptación de bajo presupuesto y grosera interpretación de la que se estrenó tiempo atrás -con cartel rojigualdo- en otros cines de la meseta.

Decíamos ayer…

¡Cuánto tiempo! Cuánto han crecido ustedes y qué mayores se les ve. Pues miren: hoy vuelvo aquí para hablarles del pasado, que no es más que el presente, y de los delincuentes más o menos refinados, que no son más que los de siempre (aunque ya pasen inadvertidos por la calle, no digamos por las televisiones, y nadie les señale con el dedo). Tres casos de delincuencia organizada: por aquí hay quien les quiere quitar las pensiones; a este lado hay algunos que se empeñan en destruir la sanidad pública que todos pagamos; y por este otro rincón hay quien, con argumentos que cualquier letrado más o menos leído puede tirar a la basura, pretende impedir que se investiguen los crímenes de los que un día asesinaron la libertad, otro a sus defensores y los cuarenta años restantes la memoria. Nos roban las pensiones, la salud y la justicia. Pero no se preocupen: mañana hay partido.