Decíamos ayer…
¡Cuánto tiempo! Cuánto han crecido ustedes y qué mayores se les ve. Pues miren: hoy vuelvo aquí para hablarles del pasado, que no es más que el presente, y de los delincuentes más o menos refinados, que no son más que los de siempre (aunque ya pasen inadvertidos por la calle, no digamos por las televisiones, y nadie les señale con el dedo). Tres casos de delincuencia organizada: por aquí hay quien les quiere quitar las pensiones; a este lado hay algunos que se empeñan en destruir la sanidad pública que todos pagamos; y por este otro rincón hay quien, con argumentos que cualquier letrado más o menos leído puede tirar a la basura, pretende impedir que se investiguen los crímenes de los que un día asesinaron la libertad, otro a sus defensores y los cuarenta años restantes la memoria. Nos roban las pensiones, la salud y la justicia. Pero no se preocupen: mañana hay partido.
























